Momento Presente

En esta vida llena de variables como las relaciones familiares, el trabajo, la escuela, la pareja, los hijos, las metas, la salud, las noticias del mundo y un largo etcétera, solemos refugiarnos en el pasado o en el futuro y nos cuesta mucho estar en el momento presente.

A veces creemos que tenemos superpoderes para cambiar el pasado y nos encontramos horas repasando la escena y recreando lo que supuestamente debimos haber hecho o dicho distinto para que no pasara lo que pasó. El problema es que no importa cuántas veces lo repasemos, no hay manera de cambiarlo. Lo que queda en esos casos es aceptar que eso fue lo que sucedió y analizar los puntos importantes a tomar en cuenta para que no se vuelva a repetir, o por lo menos, que la próxima vez la experiencia nos agarre mejor preparados.

Luego está el momento en el que nos quedamos enganchados al «qué pasa si?». Donde nos imaginamos mil escenarios futuros. No es que esté mal pensar en el futuro, pero a veces esos pensamientos son mayoritariamente catastróficos o llenos de deberes, cosas pendientes por hacer, cosas que hacen falta, cosas que tenemos que recordar porque si se nos olvidan… ¡qué problema! Y en medio de la pensadera de la pensadera, se nos olvida vivir en el momento presente.

Cuántas veces nos ha pasado que nos acaban de decir algo y no nos acordamos de lo que la persona acaba de decir o de qué iba el tema? O estamos en un viaje o en un lugar nuevo y la única forma de acordarnos es porque tenemos fotos y videos, qué lío saber qué fue lo que hicimos si no tenemos ese recurso. Cuántas veces hemos empezado a comer, terminamos y ni nos acordamos de qué tan rico estaba el plato?. Si te sientes identificado o identificada, es bastante probable que no estés acostumbrado a vivir el momento presente y tu mente divague entre lo que hiciste y lo que tienes que hacer después.

Vivir el momento presente tiene una riqueza importante: sentir, experimentar, darse cuenta y evaluar si lo que estamos haciendo en este preciso momento nos gusta, nos llena, nos satisface. Es poder liberar la mente de la ansiedad del futuro y de la culpa del pasado, es poder ver el panorama de una forma más objetiva. Quizá en este preciso momento te estás comiendo un helado y resulta que no te habías dado cuenta de lo rico que está, y esa sensación de ricura y bienestar te dice que a pesar de que hayan momentos malos y tristes, no todo está mal, que también puedes experimentar cosas agradables: una buena conversación, un lugar bonito, la brisa, la naturaleza, los olores, el vivir y estar.

Vivir el momento presente es un break mental. Es poder acordarse luego sin necesidad de tenerlo registrado en un video o una foto (aunque las puedes tomar igual para el Insta), pero la idea es que esa imagen también pueda estar almacenada en tu mente.

El momento presente también puede ser desde el dolor, si algo que percibimos negativo o triste nos está sucediendo, también tenemos que experimentar ese tipo de emociones sin aferrarnos ciegamente a ellas. Todo aquello doloroso que no queremos ver se queda dentro de nosotros para luego salir de diversas maneras. Vivir el aburrimiento y el desagrado del presente nos permite movernos de ese lugar, ser creativos y desarrollarnos y aunque quizá tengamos el impulso o las ganas de dejar de sentir esa incomodidad es importante reconocerla y darle su valor.

Si quieres empezar a entrenar tu mente para vivir el aquí y el ahora, te diría que te olvides del multitasking o como diríamos en español dejar de hacer varias cosas al mismo tiempo. Empieza escogiendo tres actividades en las cuales estar presente y las cuales harás una por una. Por ejemplo, si eliges una actividad como salir a caminar y estás en un lugar seguro, puedes dejar tu celular, ir sin música y ser consciente de tu caminar: cómo se sienten tus pies, tu cuerpo, la temperatura, si hay brisa, el lugar por donde vas pasando, los colores… e ir registrando con tu mente todas las sensaciones que vas experimentando cuando sales a caminar.

Si eliges algo más como ir a comer algo que se te antoja, préstale atención a los sabores, la temperatura, las texturas, los colores y trata de no distraerte en otras cosas. Vive el momento presente.

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Margarita Cuadra

Psicóloga Clínica y Sexóloga. Estoy aquí para compartirte un poquito de lo que pienso y lo que sé.